La habilidad esencial relativa a la Conducta Ética incluye la capacidad de actuar teniendo siempre en cuenta fuertes convicciones y valores, íntegramente, con honestidad, probidad y lealtad, con imparcialidad y objetividad, respetando siempre el mérito y la capacidad, como un líder a favor de la equidad.
Para su adecuado análisis esta habilidad se ha dividido en las siguientes competencias:
Fundamentos ético / deontológicos,
Conducta ética profesional,
Conducta ética relacional,
Conducta ética en el puesto de trabajo,
Deberes civiles y políticos,
Escrutinio independiente.
Preocupados por la “decepción generalizada de la gente hacia los políticos” - tragedias como la Dana o los incendios de este verano han retratado con toda su crudeza el bajísimo nivel de nuestros responsables políticos, dicen - alumnos y alumnas de Navarra han creado un contrato ético con cinco puntos que se dirigen “a toda persona que ostente cargos públicos de representación política, puestos de responsabilidad en las distintas administraciones y organismos públicos de nuestro país”. Este es su contenido: 1. Tengo prohibido insultar o descalificar a los adversarios políticos debiendo tratarles siempre con el debido respeto. 2. No puedo mentir, manipular informaciones, crear o difundir bulos. 3. En la medida de mis posibilidades, tengo el deber de atender a todos los medios de comunicación, sin excepción ni limitación de ningún tipo. 4. Me comprometo a hacer por sentarme, escuchar y dialogar con el adversario político, buscando acuerdos sobre los graves problemas y desafíos de mi paí...
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