Acabo de recibir en casa el número de “El consultor de los ayuntamientos” de abril 2022, que lleva el título de “La gobernanza inteligente. Una transformación multinivel y multidimensional en tiempos de metaverso”, y que en las páginas 157 a 169 incluye un artículo mío titulado “La ecología de la dirección pública profesional para un mundo virtualizado” por el que transito refrescando algunos de los asuntos que nos ocupan y/o nos preocupan, como los de ética, las disrupciones, el mundo digital, la regulación, la gobernanza… Gracias Lourdes Bernal por la confianza y Borja Colón de Carvajal por la invitación y la coordinación.
Preocupados por la “decepción generalizada de la gente hacia los políticos” - tragedias como la Dana o los incendios de este verano han retratado con toda su crudeza el bajísimo nivel de nuestros responsables políticos, dicen - alumnos y alumnas de Navarra han creado un contrato ético con cinco puntos que se dirigen “a toda persona que ostente cargos públicos de representación política, puestos de responsabilidad en las distintas administraciones y organismos públicos de nuestro país”. Este es su contenido: 1. Tengo prohibido insultar o descalificar a los adversarios políticos debiendo tratarles siempre con el debido respeto. 2. No puedo mentir, manipular informaciones, crear o difundir bulos. 3. En la medida de mis posibilidades, tengo el deber de atender a todos los medios de comunicación, sin excepción ni limitación de ningún tipo. 4. Me comprometo a hacer por sentarme, escuchar y dialogar con el adversario político, buscando acuerdos sobre los graves problemas y desafíos de mi paí...
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